29 de marzo de 2010

C.D.ALFARO 3 - 0 RIVER EBRO


El Alfaro volvió ayer a parecerse a sí mismo para vencer en una convincente segunda parte al Ríver Ebro.

Tras unas jornadas y una primera parte que habían causado dudas entre los aficionados por la pérdida de conexión y brillo que caracterizaron su juego en la primera vuelta, los de Salvatierra saltaron tras el descanso dispuestos a recuperar su juego de toque, raseado y abriendo campo para vencer a los rinconeros, demasiado conservadores en el primer período. Con todo el Ríver salvo Sota cerrado en quince metros, los primeros 45 minutos fueron espesos. El Alfaro no supo zafarse de la red rinconera, no lograba bajar el balón al suelo, encontrar apoyos, tocar y bascular. La primera ocasión tardó en llegar 26 minutos, con un cabezazo de Ramos que atrapó Picuchos II. Sobre el descanso, Sota también probó de cabeza a Zaparaín. El Alfaro que salió de vestuarios era otro. Más ágil, más rápido, más vertical. Tocaba, abría campo y llegaba con más facilidad. Los frutos llegaban en el 48: Jiménez cabeceó un buen centro de Galán para anotar el primer gol. Inaugurado el marcador, el Alfaro siguió imprimiendo su juego, reencontrándose con su identidad. Entre líneas, Gallego hallaba a Galán, que metía a González al punto de penalti; su disparo lo atrapaba Picuchos. La velocidad en ataque volvía. Pero el gol también había removido al Ríver, que se estiró para buscar el empate activando a Sota en la frontal. En el minuto 65, Villarroya tuvo una buena opción a la carrera ganando a la defensa, pero Zaparaín salvó el mano a mano. Abriendo campo, pasando más por Brezmes y Oussama, el Alfaro encontró el camino. Y sentenció en dos minutos. Una apertura de Galán a la derecha permitió el centro de Jiménez que cabeceó a la red Gallego en el 24. Dos después, Ramos armaba un duro disparo a un rechace. Era el tercero y el Alfaro se sentía revivir.

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